FÓRMULA
SERRANA
GLICINA
La pequeña gran pieza de tu
organismo.
Un aminoácido esencial en la estructura corporal.
Diseñado para quienes buscan incorporarlo de forma
sencilla, cuidar sus tejidos y mejorar su rutina.
Bioquímica, No Humo
Tomar colágeno para las articulaciones es un melón. Hoy te traemos algo útil basado en evidencia.
Directo a la Materia Prima
El colágeno es una molécula enorme y el cuerpo no la absorbe tal cual, primero la rompe en cachitos. Aproximadamente el 33% del colágeno es glicina. En lugar de darle al cuerpo una estructura gigante que tiene que desmontar (desguazar un mueble), le damos directamente la madera. Una molécula humilde, pero protagonista.
Viviendo en "Números Rojos"
El cuerpo puede necesitar en torno a 15 g diarios. Producimos unos 3 g internamente, y con la dieta actual (más pechuga limpia, menos caldo de huesos, menos ternilla) apenas sumamos otros 2,5 g. No llegamos en muchas ocasiones, y ahí es donde la suplementación resulta útil.
¿Esto lo soluciona todo? NO.
Para formar colágeno también hace falta Vitamina C, Magnesio, proteínas y una alimentación que acompañe. Y por supuesto, movimiento e impacto siempre que se pueda. Esa es la mejor medicina para tus huesos.
UNA FUSIÓN DE EXPERTOS
FÓRMULA SERRANA nace de tu confianza, de tus preguntas y de tu deseo de sentirte más fuerte y con más energía.
Preguntas Frecuentes
Todo lo que necesitas saber sobre la Glicina Fórmula Serrana.
¿Qué es la glicina?
La glicina es un aminoácido. De hecho, es el más simple y pequeño de todos.
Pero pequeña no significa poco importante. En el colágeno tiene un papel enorme: aproximadamente uno de cada tres aminoácidos del colágeno es glicina.
Y el colágeno no es cualquier cosa. Forma parte de nuestra estructura de sostén (como una faja interna), presente en piel, tendones, cartílagos, huesos y tejido conectivo.
Por eso la glicina no es una pieza cualquiera. Es pequeña, sí. Pero aparece una y otra vez en una de las proteínas que más ayudan a sostener el cuerpo.
¿Para qué sirve la glicina?
La glicina participa en procesos normales del organismo, especialmente relacionados con la formación de proteínas.
Su papel más conocido está vinculado al colágeno, una proteína estructural muy abundante en el cuerpo. También participa en rutas metabólicas normales y en la comunicación del sistema nervioso, donde algunas células la utilizan como una pequeña señal química.
Y aquí es donde entra lo importante: el colágeno forma parte de nuestra estructura de sostén, como una especie de faja interna que ayuda a dar soporte a piel, tendones, cartílagos, huesos, etc.
Pero esa faja no se cuida solo con materia prima. También necesita movimiento. Caminar. Subir escaleras. Entrenar fuerza. Cargar peso. Usar el cuerpo, aunque sea poco a poco.
Por eso la glicina tiene sentido como un complemento sencillo dentro de una rutina de cuidado corporal, especialmente cuando la alimentación aporta pocas fuentes ricas en colágeno y queremos acompañarlo con algo que no falla: moverse, repetir y cuidar la estructura desde la base.
¿En qué alimentos se encuentra la glicina?
La glicina aparece en alimentos con proteína, pero donde más la encontramos es en las partes animales más ricas en colágeno: piel, cartílagos, tendones, gelatina, caldos de huesos, carnes con ternilla, casquería y platos de toda la vida como los callos.
Y claro, aquí está el asunto: hoy comemos cada vez más “limpio”. Pechuga a la plancha. Filete magro sin nervio. Pescado sin piel. Todo muy cómodo, sí. Pero bastante lejos de esas partes que antes se aprovechaban más y que aportaban glicina de forma natural.
Y aquí es donde podemos entrar en números rojos de glicina.
El cuerpo puede fabricar glicina, pero no en cantidades infinitas. Se ha propuesto que puede llegar a utilizar alrededor de 15 g al día, mientras que la producción propia ronda aproximadamente los 3 g diarios.
No significa que todo el mundo necesite exactamente lo mismo, ni que haya que ir con la calculadora a la compra. Pero la idea se entiende rápido: si fabricamos una parte, comemos poca glicina y encima hemos quitado del plato muchas de sus fuentes tradicionales, las cuentas no cuadran.
Por eso, si en tu día a día apenas aparecen este tipo de alimentos, la glicina puede ser una forma sencilla de sumar esta pieza sin tener que cambiar medio menú.
¿Quién puede tomar glicina?
La glicina puede encajar si eres adulto y quieres mantener esa faja interna formada por colágeno, presente en piel, tendones, cartílagos, huesos, etc.
Eso sí, sin cuentos: no sustituye comer bien, moverse, hacer fuerza ni descansar. La glicina suma, pero el cuerpo hay que seguir usándolo.
En caso de embarazo, lactancia, enfermedad diagnosticada, tratamiento farmacológico o situación clínica especial, recomendamos consultarlo antes con un profesional sanitario.
¿Es la glicina un aminoácido esencial?
En nutrición, un nutriente “esencial” es aquel que el cuerpo no puede fabricar y que, por tanto, tenemos que obtener sí o sí a través de la dieta, como las vitaminas.
Con la glicina la cosa tiene más matices. El cuerpo puede fabricarla, así que no se considera esencial.
Y ahí es donde entran los números rojos de la glicina: algunas fuentes apuntan a que la producción propia puede quedarse corta en determinadas situaciones, sobre todo si además la dieta aporta poca glicina.
¿Qué relación tiene la glicina con el colágeno?
Mucha. El colágeno es una proteína enorme. Tu cuerpo no la absorbe tal cual y la manda directa a la piel, al tendón o a la rodilla. Primero la rompe en piezas más pequeñas.
Y una de esas piezas clave es la glicina.
De hecho, aproximadamente uno de cada tres aminoácidos del colágeno es glicina. Por eso, cuando hablamos de esa faja interna que ayuda a dar estructura a piel, tendones, cartílagos, huesos y tejido conectivo, la glicina no es una invitada cualquiera.
Pero ojo, que aquí no va sola. Para que el cuerpo trabaje bien con el colágeno también necesita otros compañeros de equipo, como la vitamina C, que contribuye a la formación normal de colágeno, y el magnesio, que participa en la síntesis normal de proteínas. También cuentan otros nutrientes de la dieta, porque esto no va de una sola pieza milagrosa.
La glicina pone una parte importante del material.
Pero para que la faja interna se mantenga en condiciones, hace falta el equipo completo: buena alimentación, movimiento, fuerza, descanso y constancia.
¿Cuándo tomar glicina?
La glicina puede tomarse en el momento del día que resulte más cómodo, siguiendo siempre la cantidad recomendada entre 5 y 10 gramos.
Muchas personas prefieren tomarla por la noche, porque encaja bien en una rutina tranquila antes de acostarse.
También puede tomarse por la mañana o en otro momento del día si resulta más práctico.
Lo importante es que sea fácil de mantener.
¿La glicina ayuda al descanso?
La glicina participa en la comunicación normal del sistema nervioso. Algunas células nerviosas la utilizan como una señal química para comunicarse entre ellas.
Por este motivo, se ha estudiado en el contexto del descanso y de la rutina nocturna.
Ahora bien: la glicina no es un somnífero, no es un tratamiento para el insomnio y no debe entenderse como una solución para dormir.
Puede encajar bien por la noche como parte de una rutina sencilla: bajar el ritmo, preparar el descanso y mantener un hábito fácil de repetir.
¿Se puede tomar glicina todos los días?
Sí. Puede tomarse a diario entre 5 y 10 gramos.
La glicina está pensada como un complemento sencillo y fácil de integrar en la rutina.
No hace falta tomar más cantidad de la indicada. Más no significa mejor.
La clave está en la constancia y en acompañarla de una alimentación equilibrada, entrenamiento adecuado y descanso suficiente.
¿Tiene la glicina declaraciones de salud aprobadas por la EFSA?
Actualmente, la glicina no cuenta con declaraciones de salud autorizadas por la EFSA para comunicar beneficios concretos en complementos alimenticios.
Por eso preferimos explicar lo esencial: qué es, dónde se encuentra, qué relación tiene con el colágeno y cómo puede integrarse en una rutina de cuidado corporal.
Sin promesas exageradas. Sin efectos milagro. Con información clara.
¿A qué sabe la glicina y cómo tomarla?
La glicina tiene un sabor naturalmente dulce.
Puede mezclarse con agua, café, infusión, yogur u otras bebidas o alimentos.
Es fácil de tomar y no requiere preparaciones complicadas.
Un dosificador de 5 gramos, puede tomarse una o dos veces al día, por la mañana y/o antes de acostarse.