FORMULA SERRANA HUESO está pensado para personas que quieren cuidar sus huesos con algo más de estrategia que el clásico “me tomo calcio y ya”.
Tiene sentido, sobre todo, en etapas o situaciones en las que el metabolismo óseo se vuelve más delicado: a partir de cierta edad, en perimenopausia y menopausia, cuando hay baja exposición solar, cuando la dieta no asegura un buen aporte de calcio o cuando quieres prevenir antes de lamentar.
La idea de fondo es sencilla: el hueso no es una pared de cemento que se queda quieta toda la vida, sino un tejido vivo que se remodela de forma continua. Y cuando ese equilibrio empieza a cambiar, tiene sentido darle al cuerpo las piezas que necesita para mantenerlo.
La EFSA reconoce que el calcio, la vitamina D, la vitamina K y el magnesio contribuyen al mantenimiento de los huesos en condiciones normales, así que aquí no estamos hablando de una moda, sino de fisiología bien entendida.